Paisajismo en Canning : El placer de ser jardinero
Todas las épocas son bellas para el jardín. Hay quien prefiere vivirlo en otoño, y contemplarlo bajo esa alfombra de ocres, amarillos y cobres que lo hace tan romántico y atractivo. La nieve le confiere también un aire muy especial y melancólico. Ese manto blanco bajo el que se ve sepultado a veces, evoca quietud y cierta desolación, pero se trata de un paisaje delicioso en el que los árboles y los arbustos se insinúan como los muebles de una casa cerrada bajo las sábanas que los protegen: volúmenes dormitando en tiempo de espera. Sin embargo, nadie puede negar que la primavera es la estación cumbre por méritos propios, una fiesta vegetal de estallidos de color, exuberancia de formas y profusión de aromas. Paisajismo en Canning Hemerocallys Chicago con Margaritas de gran profusión de flores Las plantas reviven, y algunas aprovechan para pegar un buen estirón. Parecían mustias, prácticamente muertas; hoy lucen brillantes, tersas, como recién estrenadas. Pero el gran aconte...